Atención con el consumo eléctrico: Los electrodomésticos que más energía gastan en casa
Es importante estar consciente de qué aparatos son los responsables de un aumento en la factura de luz. Con unos simples cambios en su uso, puedes ahorrar en tus gastos mensuales.
Por Marco Yujra · 18 de agosto de 2026
Aumentar el consumo de energía en el hogar puede ocurrir sin que lo notemos. Algunos electrodomésticos están encendidos por largos periodos, mientras que otros requieren mucha energía para generar frío o calor. Identificar los que más consumen y usarlos de manera eficiente puede ayudar a reducir el gasto y cuidar tu economía.
Electrodomésticos con alto consumo energético
- Refrigerador: Funciona las 24 horas y su consumo aumenta si se abre con frecuencia o si está sobrecargado.
- Aire acondicionado: Consume más energía con largas horas de uso y grandes diferencias de temperatura.
- Lavadora y secadora: La lavadora gasta más si usa agua caliente, y la secadora requiere mucha energía para secar la ropa.
- Horno eléctrico y cocina: Estos equipos demandan alta energía para alcanzar temperaturas elevadas.
- Plancha: Aunque se usa poco tiempo, necesita mucha energía para calentar rápidamente.
Para mantener un control sobre el consumo energético en casa, aquí algunos consejos prácticos. Aprovechar la luz natural y el aire fresco puede reducir el uso de luces eléctricas y aire acondicionado. Además, es fundamental mantener tus electrodomésticos en buen estado, ya que un aparato que no funciona bien puede consumir más energía.
Usar los electrodomésticos de manera adecuada es clave. Evitar cargas pequeñas en la lavadora o el lavavajillas y optar por programas de bajo consumo puede hacer una gran diferencia. También es recomendable desconectar aquellos aparatos que no están en uso para evitar el consumo fantasma.
La tecnología puede ser una aliada en este aspecto. Considera utilizar electrodomésticos con sistemas de ahorro energético o programarlos para que funcionen en horarios de menor costo, lo que puede resultar en un ahorro significativo.
Finalmente, mejorar el aislamiento de tu hogar puede ayudar a mantener temperaturas estables, reduciendo la necesidad de calefacción o aire acondicionado. Con pequeños cambios y hábitos, puedes lograr grandes ahorros en tu factura de electricidad.