TECNOLOGÍA

Exoneración del ICE para vehículos eléctricos nuevos se extenderá hasta 2026

El Gobierno de Bolivia ha anunciado la exención del Impuesto a los Consumos Específicos (ICE) para los vehículos eléctricos nuevos, vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, buscando fomentar la adopción de tecnologías más sostenibles.

Por Verónica Limachi · 30 de julio de 2026

Con la implementación del Decreto Supremo N° 5653, se actualiza el régimen tributario para la importación de vehículos eléctricos e híbridos en el país. Esta medida tiene como objetivo principal incentivar la renovación del parque automotor hacia opciones con menor impacto ambiental.

La Cámara de Exportadores de La Paz (Camex) destaca que una de las principales características de esta normativa es que establece alícuotas diferenciadas del ICE, que dependen de la tecnología, el tipo de motor y la antigüedad de los vehículos. De esta manera, los automóviles 100% eléctricos nuevos podrán ser importados con un gravamen del 0% del ICE, mientras que los híbridos tendrán tasas variables según sus especificaciones técnicas.

Este beneficio se aplica a una amplia gama de vehículos, incluyendo automóviles, motocicletas, buses y camiones eléctricos e híbridos, y permanecerá en vigencia hasta finales de 2026, a menos que se produzcan cambios por parte del Órgano Ejecutivo.

La actualización tributaria se enmarca dentro de una estrategia gubernamental orientada a promover la electromovilidad en Bolivia, un sector que ha mostrado un incremento constante en los últimos años. La reducción o eliminación del ICE podría traducirse en menores costos de importación, mejorando la competitividad de estos vehículos frente a los convencionales, aunque el precio final seguirá dependiendo de otros impuestos y costos logísticos.

Este nuevo decreto introduce un enfoque más detallado en el tratamiento tributario, obligando a los importadores a considerar variables como la tecnología del vehículo y su antigüedad antes de aplicar los impuestos correspondientes.

Según Camex, los objetivos de esta normativa son múltiples: desde incentivar la importación de vehículos eléctricos hasta reducir las emisiones contaminantes, consolidar la política de electromovilidad y facilitar el acceso a tecnologías más limpias mediante incentivos fiscales. Además, se busca diversificar el parque automotor hacia opciones más eficientes.

En conclusión, con esta medida, Bolivia busca asegurar un entorno favorable para la transición hacia una movilidad más sostenible, ofreciendo mayor certeza tributaria a los importadores y operadores del sector durante los próximos años.