ECONOMÍA

Riesgo país de Bolivia: Un avance positivo, pero con desafíos por enfrentar

Durante enero-agosto de 2026, Bolivia mostró una mejora en su riesgo país, pero todavía enfrenta importantes retos económicos y políticos.

Por Marisol Callisaya · 17 de agosto de 2026

Entre enero y agosto de 2026, se evidenció una segmentación clara en las economías de América Latina y el Caribe, donde algunos países presentan fundamentos financieros sólidos, mientras que otros lidian con problemas fiscales y políticos. Según el índice EMBI de JP Morgan, los países con mayor riesgo son Venezuela, Argentina y Ecuador, mientras que Uruguay, Chile y Paraguay se consideran más seguros por su estabilidad económica.

En el contexto boliviano, el riesgo país durante este periodo se mostró en una tendencia a la baja, aunque aún permanece en niveles altos. Bolivia alcanzó un máximo de 688 puntos básicos y un mínimo de 325, cerrando en 407 puntos al 13 de agosto de 2026. A pesar de la mejora en comparación con los picos de 2024, sigue siendo alto en relación con otros países de la región.

Entre los aspectos positivos, se destaca la capacidad del país para honrar su deuda externa, la cual, al 31 de julio de 2026, alcanzaba 14.238,5 millones de dólares. Sin embargo, el riesgo de 407 puntos básicos sigue siendo elevado, especialmente comparado con Uruguay, Chile y Paraguay, que tienen riesgos significativamente menores.

La mejora en la percepción del riesgo también se asocia con un cambio de políticas económicas, la flexibilización cambiaria y la recuperación del diálogo con organismos multilaterales. Por ejemplo, Fitch Ratings mejoró la calificación de Bolivia de CCC- a CCC, lo que sugiere una menor probabilidad de incumplimiento.

A pesar de estos avances, la economía boliviana aún enfrenta desafíos como el alto déficit fiscal, una deuda pública en aumento y la necesidad de incrementar las reservas de divisas. Las expectativas del mercado están ligadas a la implementación de reformas económicas que estabilicen la situación financiera del país.

En resumen, aunque Bolivia ha mostrado una tendencia positiva en su riesgo país, con una disminución notable desde los niveles críticos de 2024, todavía requiere un esfuerzo concertado para asegurar la sostenibilidad de esta mejora. La transformación de expectativas en resultados concretos será crucial para mantener esta trayectoria a largo plazo.

  • Consolidación fiscal y sostenibilidad de la deuda
  • Incremento en la generación de divisas
  • Establecimiento de un marco institucional sólido para la inversión