El Proyecto Carangas: Un impulso económico para Oruro
El Proyecto Carangas en Oruro se perfila como una oportunidad clave para el desarrollo económico regional, con un potencial de ingresos que podría alcanzar los 20.000 millones de dólares en su vida útil de 19 años.
Por Marisol Callisaya · 30 de julio de 2026
La minería ha sido parte fundamental de la historia de Bolivia, proporcionando empleo y recursos al Tesoro General de la Nación desde la época colonial. En este contexto, el descubrimiento del yacimiento en Carangas representa una nueva posibilidad de crecimiento económico para la región, a medida que se estima que la explotación de este recurso podría generar significativos ingresos para Oruro.
De acuerdo con un informe emitido el 16 de julio de 2026 por New Pacific Metal Corp, el Proyecto Carangas tendría una duración de 19 años, con un potencial de explotación de 195 millones de onzas troy de plata, 1.1 millones de onzas troy de oro, 1.453 millones de libras de zinc y 941 millones de libras de plomo. Con una tasa interna de retorno (TIR) proyectada del 35,9%, y precios de minerales en alza en el mercado internacional, se anticipa que el proyecto aporte un impacto económico considerable.
Se estima que durante la fase de explotación, el yacimiento podría generar unos 20.000 millones de dólares. A precios actuales, el oro se cotiza por encima de 4.000 dólares la onza y la plata supera los 57 dólares la onza, lo que podría traducirse en ingresos sin precedentes para Oruro. Las regalías mineras, según la Ley 535, permitirían al departamento recibir hasta un 6% de los ingresos generados, lo que equivaldría a aproximadamente 670 millones de bolivianos anuales. De esta cifra, cerca del 85% iría al Gobierno Autónomo Departamental de Oruro y el 15% al Gobierno Autónomo Municipal de Carangas.
Este panorama nos lleva a reflexionar sobre la historia de la administración de recursos naturales en Bolivia. Preguntarnos cómo se ha gestionado la riqueza generada por tantos yacimientos en el pasado es esencial para entender cómo se puede abordar esta nueva oportunidad. ¿Cómo podemos asegurar que una mayor parte de los beneficios permanezca en Oruro? Es necesario abrir el debate sobre nuevos porcentajes de regalías y la participación activa de la comunidad en la explotación de estos recursos.
Como habitantes de esta tierra rica en recursos, debemos enfrentar el futuro con la esperanza de que esta vez los beneficios se traduzcan en mejoras tangibles para la población, en lugar de ser solo una repetición de errores del pasado.