SOCIEDAD

Avances y Desafíos en la Seguridad Alimentaria de Latinoamérica, Según Informe de la ONU

Un reciente informe de la ONU revela que, a pesar de los avances en la lucha contra el hambre en América Latina y el Caribe, en 2025 aún había 32 millones de personas afectadas por la inseguridad alimentaria. Este documento, presentado en Roma, destaca que la región ha logrado una disminución en la subalimentación, aunque […]

Por Dayana Poma · 29 de julio de 2026

Un reciente informe de la ONU revela que, a pesar de los avances en la lucha contra el hambre en América Latina y el Caribe, en 2025 aún había 32 millones de personas afectadas por la inseguridad alimentaria. Este documento, presentado en Roma, destaca que la región ha logrado una disminución en la subalimentación, aunque persisten otros problemas graves como la obesidad y los altos precios de los alimentos saludables.

A nivel global, se estima que 2.100 millones de personas experimentaron inseguridad alimentaria moderada o severa en 2025, de las cuales el 22,9% se encontraba en Latinoamérica y el Caribe. Aunque la cifra de personas con hambre ha bajado a 32 millones, lo que representa una disminución de más de un millón respecto a 2024 y de 7,5 millones desde 2020, la situación varía considerablemente entre países. Mientras América del Sur muestra una caída en la prevalencia de hambre, el Caribe lidia con un 16,6% de su población afectada.

El informe 'El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo' (SOFI 2026) es elaborado por diversas agencias de la ONU, incluyendo la FAO y UNICEF. En él se resalta otro dato preocupante: la obesidad, que ha aumentado en la región en casi diez puntos porcentuales en la última década, alcanzando un 31,5% en 2024.

Juan Carlos Mendoza, director de Medio Ambiente, Clima, Género e Inclusión Social del FIDA, señala que este fenómeno de tener personas que sufren tanto de hambre como de obesidad trae consigo importantes costos sociales y fiscales. Además, la anemia en mujeres ha escalado hasta un 19,9% en 2023, lo que agrava aún más la situación nutricional.

Por otro lado, el costo promedio para mantener una dieta saludable en la región es alarmantemente alto, alcanzando los 4,91 dólares diarios. Esto se debe, en parte, a que la producción de frutas y verduras requiere una mejor infraestructura de refrigeración, la cual es deficiente en muchas áreas.

Mendoza sugiere que para enfrentar el hambre, Latinoamérica debería diversificar su producción agrícola y adoptar prácticas de agroecología, lo que no solo beneficiaría al medio ambiente, sino que también reduciría la dependencia de hidrocarburos en un contexto de inestabilidad del mercado.