POLICIAL

Contrabandistas adaptan sus estrategias para sortear zanjas fronterizas

Las zanjas construidas en la frontera entre Bolivia y Chile han dificultado el contrabando, pero los delincuentes han encontrado nuevas formas de eludir estas barreras. A pesar de las medidas de seguridad, el tráfico ilegal sigue vigente.

Por Rodrigo Aruquipa · 10 de agosto de 2026

Desde su construcción en septiembre de 2017, las zanjas en la frontera entre Bolivia y Chile han sido una respuesta del Gobierno chileno para enfrentar problemas como el contrabando y el narcotráfico. Aumentando su profundidad en 2026, especialmente en Colchane, estas estructuras han sido vistas como un intento de frenar la circulación ilícita de vehículos y mercancías.

Sin embargo, los contrabandistas no se han rendido. Un informe revela que en abril de 2026, dos bolivianos fueron capturados cuando intentaban rellenar una de estas zanjas con una retroexcavadora para abrir un paso clandestino. Más tarde, en junio, se descubrió un puente ilegal sobre una de las zanjas, el cual fue demolido por las fuerzas chilenas, argumentando que facilitaba el tránsito no autorizado.

Las imágenes que circulan en redes sociales muestran a vehículos transitando por caminos menos vigilados. Muchos conductores se apoyan en el conocimiento local para sortear las zonas de control y atravesar el altiplano, lo que demuestra que, a pesar de los esfuerzos por sellar ciertos puntos fronterizos, emergen nuevos caminos alternativos.

Con respecto a la situación del robo de vehículos, el informe señala que en 2025 Chile registró alrededor de 36.900 robos, lo que equivale a más de 100 vehículos robados diariamente. Parte de estos autos robados se sospecha que tienen como destino Bolivia. Este año, la unidad DIPROVE ha reportado entre 10 y 15 vehículos robados en Chile que podrían intentar cruzar a territorio boliviano.

Recientemente, gracias a la colaboración entre autoridades de ambos países, se logró evitar el ingreso de siete camionetas de lujo que se presume fueron robadas en Chile. Estas camionetas fueron halladas en una mina abandonada cerca de la frontera, donde se habían ocultado debido a las dificultades para cruzar hacia Bolivia.

Desde DIPROVE mencionan que las zanjas han tenido cierto éxito en disminuir el tráfico en algunas rutas utilizadas por organizaciones delictivas, aunque reconocen que no son una solución definitiva. Un oficial de la Policía comparó la situación con un candado en una puerta: aunque dificulta el acceso, no impide completamente que quienes desean delinquir encuentren formas de hacerlo.